viernes, 10 de agosto de 2007

POR COLOMBIA


Que mas quisiéramos que llegar al ideal comunismo, de igualdad, seguridad, y bienestar, pero en Colombia los grupos izquierdistas olvidaron sus ideales para convertirse en una organización subversiva y terrorista; atrás quedo el dogmatismo marxista-Leninista para darle cabida a los intereses propios.
Las Farc-EP han desencadenado un conflicto armado contra el Estado y la sociedad Colombina, similar al ocurrido en Perú en 1980 con Sendero Luminoso.
Ningún gobierno debe negociar con terroristas, como creer en una organización que prefiere matar a sus secuestrados y no aceptar dignamente su derrota tal como ocurrió con el caso de los diputados del Valle.
Lamentablemente en todas las guerras hay victimas, es el dolor mas grande tener un familiar privado de la libertad; pero el flagelo del secuestro no se erradica con un canje humanitario, es un problema que hay que atacar de raíz, con la desintegración de los grupos armados al margen de la ley. El gobierno colombiano debe armar una estrategia por todos los frentes para acabar con la guerrilla y la corrupción, como ocurrió en Perú durante el gobierno de Fujimori donde el estado logro erradicar por completo al grupo terrorista más sanguinario de Latinoamérica Sendero Luminoso, llevando así su país a un resurgimiento político-social.
El casiller Fernando Araujo quien permaneció seis años en poder de las Farc, se pronuncio en contra del acuerdo humanitario
“Los intereses del país están por encima de los intereses individuales... un acuerdo humanitario es una concesión que se le hace a la guerrilla y yo no estoy de acuerdo".
Diferentes organismos internacionales y nacionales, grupos familiares de las victimas presionan por la firma del acuerdo humanitario :
El Ministerio de Exteriores francés pidió este al Gobierno colombiano y a la guerrilla de las Farc que reanuden el diálogo para favorecer la posibilidad de un acuerdo humanitario que permita la liberación de rehenes en poder de ese movimiento.( EL ESPECTADOR jueves, 09 de agosto de 2007).
El profesor Gustavo Moncayo (el caminante por la paz) es el icono de los muchos de colombianos que como el no pierden la esperanza de volver a tener a sus hijos en casa, y que segados por su amor presionan por la firma del acuerdo humanitario sin tener en cuenta las repercusiones que este conllevaría para el país, es triste pero la única salida para nuestros secuestrados es el rescate militar.